lunes, 20 de abril de 2009

Luna de Herrera

Hablar de una artista del siglo XIX a la cual se le reconozca su lugar dentro del exclusivista mundo masculino de las artes nacionales no es nada común.
Que su legado haya trascendido hasta el presente y que en distintos momentos haya sido discutido, registrado y comentado en importantes retrospectivas como 100 años de retrato en Guatemala (Fundación Paiz), o los compendios de la Academia de Geografía e Historia, tampoco es usual. En el presente, Silvia Herrera U. lleva a cabo otra investigación que será presentada al público en breve, auspiciada por la Fundación Pantaleón.
Esta fundación es una organización privada apolítica, cuya intención es fortalecer el avance de las actividades económicas del país. Fue fundada en 1992 por iniciativa de los accionistas de las organizaciones de los Ingenios Pantaleón y Concepción. Desde su perspectiva impulsan programas específicos que apoyan el desarrollo educativo, social y económico del país, en especial en el área rural guatemalteca. Al mismo tiempo pertenece al Consejo de Fundaciones Privadas de Guatemala (CFPG), una organización que comparte metas similares con otras organizaciones no gubernamentales.
Esta entidad, entre múltiples funciones, proyecciones y misiones, cerró un importante convenio de intercambio con la Universidad de Texas (EE. UU.) y su Departamento de Investigaciones Mesoamericanas. Su función será la de albergar a académicos de cualquier nacionalidad que investiguen disciplinas relacionadas con el arte en sus distintas manifestaciones, la cultura social y la escritura prehispánicas.
Para ello restauraron, con todos los requisitos de ley previstos por el Consejo de la Protección de la Antigua Guatemala, una propiedad que data de finales del siglo XVII, la cual arquitectónicamente es un museo en sí mismo. Según la información que aparece en las páginas web de la referida universidad, La Casa Herrera funcionará como un sitio flexible e interdisciplinario, donde los eruditos pueden construir y presentar grupos de estudio, simposios, reuniones, exposiciones y conferencias. Además, mantendrán una biblioteca y un laboratorio tecnológico.
En este marco académico, la Fundación Pantaleón se decidió por el rescate definitivo de la obra, memoria y dimensión histórica de la artista Delfina Luna. El equipo interdisciplinario que ha trabajado en el proyecto (Silvia Herrera, Ileana y Carlos Gálvez, de Foto Europa, los restauradores Lucía Pérez y Efraín Contreras y mi persona); el celo de los contenidos de la investigación correspondiente y las consecuencias que pueda causar la reunión de las piezas de esta artista, serán la segunda parte del proyecto que seguramente seguirá creciendo. Trabajo, todo, que desvela indicios apasionantes que vuelven al presente una figura muy lineal y especial del siglo XIX.
La Sala Delfina Luna de la Casa Herrera cuenta, de momento, con 25 pinturas de diverso género y dimensiones variables. Destacan retratos familiares y religiosos, entre otros géneros. Dejo, para no quemar contenidos del libro, otro par de columnas dedicadas a esta artista.

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